Giacomo Casanova o el Arte de la Conquista
Giacomo Girolamo Casanova de Seingalt, nació en Venecia en 1725. Es difícil atribuirle una única profesión pues desempeñó muchas, se le conoce como aventurero y viajante, diplomático, escritor y por supuesto seductor de mujeres. Es en esta última faceta en la que quizás sea más conocido, pues su nombre ha quedado como sinónimo del arte de la seducción y como Don Juan, tiene su propia definición en el diccionario; la de un amante promiscuo y sin escrúpulos. Es el prototipo de hombre aventuro y amante seductor. Su vida estuvo salpicada de escándalos y escarceos amorosos. También es conocida su gran afición por el juego.

Como escritor destaca su obra autobiográfica “Historie de ma vie”. Concluido en Bohemia donde murió a los 73 años. En este libro hace una radiografía de las costumbres y normas de la vida social europea del siglo XVIII. También relata sus conquistas amorosas que a lo largo de su vida fueron 132.
Para Casanova y sus contemporáneos sibaritas de la clase alta, el amor y el sexo tienden a ser casuales y no dotados de la seriedad característica del Romanticismo del siglo XIX. Los devaneos y las relaciones de corta duración eran comunes entre los nobles de aquella época que se casaban por convenciones sociales más que por amor.
Casanova, era un personaje polifacético, con una personalidad compleja dominada por sus impulsos sexuales: su comportamiento estereotipado se podría sintetizar en cuatro actos; en el primero, descubriría a una mujer atractiva posiblemente con problemas con un amante celoso, él se esforzaría por ser el acompañante ideal, agudo, ingenioso y deslumbrante. En el segundo acto, tras aliviar las penas de la mujer y cuando esta le mostraba su gratitud la seducía en un corto y excitante affaire para en el acto tercero llevarse a su encandilada a la cama. Tras la conquista, el fervor se desvanece y aparece el aburrimiento y entonces se esfuma en el cuarto acto.
Parece que el secreto del éxito de Casanova con las mujeres no tenia nada de esotérico sino que simplemente ofrecía a cada mujer lo que ella pedía. En sus palabras, “No existe mujer honesta con un corazón no corrompido a la cual un hombre no pueda conquistar a fuerza de gratitud”. Nunca utilizó la violencia ni elementos externos como armas de seducción. Por el contrario, la extrema atención y los pequeños favores eran usados para suavizar el corazón de una mujer.
Casanova valoraba la inteligencia y educación en las mujeres, y según él, una mujer bella sin sus ideas propias deja su amor sin recursos una vez que ya se han disfrutado físicamente sus encantos. Pero despreciaba el potencial intelectual de las mujeres como todos los hombres de aquella época afirmando que cada sexo tenía su rol y que por ejemplo la ciencia era solo para hombres, para personas que tienen un vigor del cual el sexo femenino carece. De la mujer se esperaba que tuviese un razonamiento simple y básico, y una delicadeza de sentimientos como cualidades intrínsecas a su condición.
Ara
Las referencias a Casanova son variadas. Aparece en libros, teatros, películas, música. Alquilando apartamentos en Venecia podrás revivir la vida de este seductor que inició su carrera en la ciudad que le vio nacer.


Paul Oilzum









