Puente de Calatrava en Venecia
La construcción de un puente puede ser determinante en muchos sentidos. La cuestión está en qué medida se utiliza un puente como pretexto para obtener mayores fondos que no son necesariamente los previstos, que sobrepasan las expectativas de los gobiernos locales y que sobre todo, no son lo que el público en general desea. La utilidad y funcionalidad de muchos espacios públicos no puede ser realmente prevista hasta que son concretados eficazmente.

Hoy por hoy, se trata con esfuerzo de llevar a las ciudades “un paso más allá”. Esos esfuerzos de modernidad y “gentrification” son siempre sospechosos. No sabemos realmente hacia donde irán, hasta que los tenemos frente a nuestra casa, arrastrando a pequeñas tiendas o vecinos a otros lados por la gran subida de alquileres; es el costo de la modernidad. Quizás la gran controversia que hubo alrededor de este puente viniera quizás de esa parte, considerando que su creación o estructura era demasiado moderna para Venecia, su construcción demoró más de lo previsto, costó demasiado, no tuvo nombre fijo hasta su inauguración, entre tantos “peros” más.
Así, el Puente Calatrava o Puente de la Constitución, inaugurado en el 2008, resiste de algún modo el peso de la controversia por lo que representa tanto para la ciudad como proyecto de arquitectura. Este puente fue el cuarto puente construido sobre el canal de Venecia. Conecta la Piazalle Roma con la Estación de trenes Santa Lucía. El cuarto en construirse desde el siglo XVI. La estructura de este arco de acero se despliega de una orilla hacia la otra, como si fuera una sola pieza que se extiende y dobla de un lado a otro, generando en el espacio una tensión sumamente interesante por los materiales empleados, además de ser ligeramente flexible por su composición. El puente además, tiene una estructura que trasluce sobre la corriente del canal, así como dar una vista panorámica interesante de la Venecia clásica. Es este puente quizás, el símbolo de una modernidad arriesgada y de los riesgos de modernizarse, en un lugar tan tradicional como Venecia.
Pero para regresar a la controversia, habría que recordar que este proyecto se propuso con un financiamiento de alrededor de 7 millones de euros, para terminar costando más de 11 millones. En el año 2009, hubo quejas sobre la estabilidad del puente y el inminente peligro de cruzarlo. El arquitecto negó esta condición, también lo hicieron las autoridades.
Venecia no es menos Venecia por tener un puente de este estilo en su panorama. Todo lo contrario. Tampoco aseguro su presencia un determinante cambio en la configuración de la ciudad. Si, es claro, que ante todo la funcionalidad del puente se mantiene. Como casualidad o curiosidad de una ciudad antigua, que bordea quizás el misticismo por su historia y las historias escritas alrededor de ella, el Puente Calatrava vale la pena ser cruzado y mirado de cerca. Los proyectos del Santiago Calatrava son en general muy interesantes, para saber más de estos, puedes visitar la siguiente página web: http://www.calatrava.com/
Consigue apartamentos en Venecia y recorre su historia a pie o góndola, sobre agua o puentes, esta ciudad no te defraudará.



Paul Oilzum
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